Darwin Pinto, Premio Nacional de Periodismo el ao 2002, y Roberto Navia, Premio Nacional de Periodismo 2005, nos regalan una investigacin periodstica de lectura necesaria.
He ledo De la coca al palacio, del argentino Pablo Stefanoni, y tengo en m poder otro ltimo del espaol Francisco Pineda, editado en Espaa, Evo Morales, el cambio empez en Bolivia, que aportan ideas para la creacin y reforzamiento del mtico Primer Presidente Indgena. Paco Pineda lo hace con una posicin comprometida y sugerente, que me dar mucho gusto comentar en otro post.
En un pas necesitado de referentes, el hecho que el Presidente Morales tenga en el buscador Google 1.490.000 pginas Web que citan su nombre y sus ocurrencias, demuestran el grado de inters sobre el personaje.
Evo es un producto de la tozudez, el olfato, la consecuencia y la perseverancia poltica, abonado todo eso por los errores y la miopa de los partidos criollos de la derecha; la dimensin que ha adquirido, est en relacin directa al debilitamiento del sistema de representacin, que l, ha aprovechado muy bien, y a un proceso de movilizacin y empoderamiento social generado por la democracia y la participacin popular.
Una primera precisin sobre este aspecto, evidencia que luego de un ao de administrar el poder, las expectativas que se generaron fueron desproporcionadas; las acciones de impacto en el mbito internacional, en la disminucin de los salarios oficiales, en la defensa de los recursos naturales, en las negociaciones con las empresas petroleras evidenciaban una inflexin positiva, sin lugar a dudas; pero en el momento de administrar lo cotidiano, la improvisacin y la ausencia casi total de idoneidad con el servicio pblico, no ha caminado por caminos distintos a los caminos conocidos.
Los errores que el MAS le ha reprochado a los gobiernos anteriores, de sectarios, fabricantes de nepotismo, ineficientes, y racistas, se est repitiendo hoy con unas variables altamente riesgosas al incorporar componentes etnocentrista y de confrontaciones regionales, que el Gobierno no puede negar. Y que le perjudica en el logro de los objetivos estratgicos de su propia propuesta de cambio, y en la campaa para el Premio Novel de la Paz, para el que ha sido oficialmente propuesto.
Si el Presidente Morales no logra verlo as, por encima de sus ulicos tirasacos, tenemos al frente la potencial prdida de una oportunidad de cambio democrtico, de posibilidades irrepetibles. Estamos frente a una sucesin de datos domsticos que estn adquiriendo la calidad de evidencia cotidiana, y que resultan de difcil comprensin en escenarios internacionales, que dicho con irona, que todava tienen en la retina la figura culposa del buen salvaje. La intolerancia, por ejemplo.
Pinto y Navia, escriben de una manera gil y amena. Investigan en materias humanas de difcil tratamiento y siento que logran superar el facilismo de la crtica opositora y de la simple lisonja entusiasta. Pone al personaje en contexto, en un gnero que demanda informacin, equilibrio y madurez. Estamos frente a una crnica de datos verificables, que aporta entretelones repetidos hasta ahora como ancdotas, animndose a ofrecer explicaciones sobre situaciones conocidas. Estamos frente a la fotografa del Ciudadano Presidente, con todos sus claroscuros, virtudes y defectos, y que no impiden al lector, obtener sus propias conclusiones.
Creo que cargan la tinta en las historias rosas de la vida del Presidente, aunque debo asumir que resulta un buen gancho periodstico. Situacin que por lo dems, plantea una hipocresa colectiva a la hora de comparar otros chismes similares de otros actores pblicos, y que podran resultar en un psimo antecedente al violar una privacidad personal que no concluye en escndalo.
Le concedo a dos Captulos, la calidad de fundamentales. El Captulo10, Origen del poderoso movimiento cocalero (pgina 150) y el Captulo 11, La coca es droga en el sur y producto estrella en el norte (pgina 154-161), que ofrecen un aporte clarificador sobre las materias que analizan.
El detalle de los temas que se incorporan en el Captulo 11, aportan elementos para comprender los hechos: The Coca Cola Company, Prohibicin de la coca, La leyenda de la coca, La lengua de los dioses andinos, Sus beneficios, Su corrupcin en manos occidentales, De la coca a la cocana, espacio en el que se comparte la informacin de cmo en 1855, el cientfico alemn Friedrich Gaedcke, logra aislar la cocana contenida en la hoja de coca, y en 1860 Albert Nieman, elabora la cocana purificada.
En el acpite Receta de una adiccin, establecen los pasos que se siguen para la fabricacin de cocana, concluyendo con una sentencia que ampla espacios comunes: Todo este relato demuestra que el producto de base (la coca) no tiene nada que ver con el producto acabado (la cocana) Condenar la hoja de coca por ser la base de la fabricacin de la cocana sera como prohibir la comercializacin del hierro bajo el pretexto de que sirve en la construccin de las minas antipersonales. (Pg. 158)
Concluyen con La cocana en Bolivia, Cmo llega la coca al chapare, y Diferencias entre los cocales de chapare y los yungas.
Sabemos que el Presidente Morales no es muy amigo de las crticas y se incomoda permanentemente si lo que dicen sobre l, no es positivo. Esa relacin ya sistemtica con los medios de comunicacin y los periodistas, unida a una memoria privilegiada que no olvida lo que considera negativo, le est generando una imagen que supera la simple intolerancia rspida. Sumado a los improntus que se recogen en las reuniones internacionales, y que estn cambiando el enamoramiento que se dio en la gira de la chompa, por aquel, pareciera ya lejano, diciembre del 2005.
El Presidente Morales no es el dueo de la izquierda ni del socialismo. Y la derecha siempre le encontrar defectos, mucha ms rpido si aquello que se dice, es cierto. Las burdas explicaciones sobre las rupturas con personalidades del MAS y de la izquierda, como Filemn Escobar, Andrs Soliz Rada, Jos Antonio Quiroga, Eduardo Pinedo, Ral Prada, y de muchos otros nombres conocidos, dejan una extraa sensacin de ausencia de razones ideolgicas.
Gracias a Darwin y Roberto. Vali la pena el esfuerzo. Y a Ricardo Serrano que desde la Editorial El Pas, cumple su tarea de amor con los libros.
Carlos Hugo.